Camila Bañares (CamiDevAI): La ingeniera y vicepresidenta que democratizó la IA en Chile
Fue promotora antes que programadora. Empezó a estudiar en 2017 para salir de trabajos precarios y grabó sus primeros videos para entender lo que estaba escribiendo. Hoy tiene una audiencia de cientos de miles de personas y, desde marzo, la vicepresidencia de la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial.

En breve
- Nació en Temuco, trabajó como promotora y empezó a programar en 2017 para salir de empleos precarios.
- Es CMO y fundadora de Informatik-AI y, desde el 30 de marzo de 2026, vicepresidenta de la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial.
- Su cuenta CamiDevAI pasó de 150 seguidores a más de 274.000; un video suyo superó los 8,6 millones de reproducciones.
- Pide que la Ley de Inteligencia Artificial, hoy en el Senado, considere las capacidades autónomas de los modelos más recientes.
Antes de tener una audiencia de cientos de miles de personas, Camila Bañares grababa videos para una sola: ella misma. «Yo empecé a hacer videos para explicarme a mí misma lo que estaba haciendo en código, y fue así como entré a todo este mundo de la inteligencia artificial», contó a El Fuerte en enero de 2026. La frase suena modesta, pero contiene el método completo: enseñar lo que uno acaba de entender, en el idioma en que uno mismo necesitaba oírlo.
De promotora a ingeniera
El titular con que el medio regional Duplos la presentó en mayo de 2025 resume un trayecto poco habitual en la industria tecnológica chilena: «de promotora a influencer de IA». Bañares nació en Temuco y es madre de dos hijos. En 2017 empezó a estudiar programación con un objetivo concreto y poco romántico: dejar atrás una seguidilla de trabajos precarios.
El camino no fue corto. Terminó Ingeniería en Informática, se especializó en ciberseguridad y más tarde profundizó en inteligencia artificial con el grupo español CenteIA. Su descripción pública sigue teniendo más de taller que de vitrina: «Ingeniera en Informática. Java & Big O. IA & Desarrollo».
Explicar es la mitad del trabajo
El salto a la divulgación no fue una estrategia de marca: fue un efecto secundario. «Empecé a crear contenido mostrando herramientas de inteligencia artificial y la gente comenzó a darse cuenta de lo que eran capaces de hacer», explicó a El Fuerte. Lo que vino después es medible. La cuenta CamiDevAI pasó de 150 seguidores a más de 180.000 en Instagram hacia mayo de 2025, superó los 230.000 en enero de 2026 y hoy bordea los 274.000. Sumadas sus plataformas, su kit de prensa declara más de 417.000 seguidores y 8,7 millones de reproducciones mensuales. Un solo video alcanzó 8,6 millones.
La cifra importa menos que su composición. El público de Bañares no es el que cabría esperar de una ingeniera: casi la mitad tiene entre 25 y 34 años y se reparte en partes casi iguales entre mujeres y hombres. Sus charlas —que ya se extienden por América Latina— no apuntan a desarrolladores, sino a personas que quieren ordenar una oficina, una sala de clases o un emprendimiento con herramientas como Gemini, Notion, HeyGen o Bolt. Es una decisión editorial, no un accidente de audiencia.
Esa orientación explica con quién ha terminado trabajando. Según su kit de prensa, sus colaboraciones incluyen a la Teletón, a Talento Digital para Chile y a la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). No es el catálogo de una influencer de nicho tecnológico: es el de alguien a quien instituciones de formación y de servicio público recurren para traducir.
Muchas personas y empresas me escriben porque gracias a la inteligencia artificial pudieron llevar a cabo ideas y proyectos que antes veían imposibles.
El trabajo que no se ve
Reducir a Bañares a su faceta de creadora de contenido sería perder de vista la otra mitad de su oficio. Junto a un grupo de amigos levantó Informatik-AI, donde es CMO y fundadora, para responder a una demanda creciente de automatizaciones y desarrollo web. Ahí se hace el trabajo que no genera reproducciones: software a medida para empresas e instituciones, automatizaciones vía API, bots conversacionales para negocios reales, plataformas construidas con JavaScript, Node.js, Java y React.
La voz que no se esperaba
El 30 de marzo de 2026, la asamblea anual de la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial (CCHIA) eligió por unanimidad su directorio para el bienio 2026-2028. Bañares quedó como vicepresidenta, en una mesa encabezada por Edison Vásquez y completada por Pedro Herrera, Carlos Lara, Pablo Troncoso, Jorge Mardones, Jorge Salgado, Fernando Meza y Bernardita Emilfork. El gremio se fijó como objetivo declarado «posicionar a Chile como un referente en inteligencia artificial responsable y ética».
Tres semanas después, ese cargo dejó de ser protocolar. La Cámara salió a alertar sobre una nueva generación de modelos capaces de identificar miles de vulnerabilidades desconocidas en sistemas operativos y navegadores, y quien puso el diagnóstico técnico sobre la mesa fue la vicepresidenta. Su lectura no fue la de una divulgadora entusiasta: fue la de una ingeniera formada en ciberseguridad.
El impacto esperado en el ecosistema local demanda una reconversión urgente del talento hacia profesionales que integren la ciberseguridad avanzada con el manejo de modelos a gran escala, al tiempo que requiere una actualización regulatoria donde los legisladores consideren estas capacidades autónomas en la Ley de Inteligencia Artificial en Chile.
La referencia no es abstracta. El proyecto que regula los sistemas de inteligencia artificial ingresó al Congreso en mayo de 2024, adopta un enfoque basado en riesgo —clasifica los usos en inaceptable, alto, limitado y sin riesgo evidente—, fue aprobado por la Cámara de Diputados y sigue su tramitación en el Senado. Bañares está pidiendo que ese texto contemple capacidades que no existían cuando se redactó. Es una observación específica, y es la clase de observación que rara vez llega desde una cuenta con millones de reproducciones.
El riesgo del oficio
La divulgación de inteligencia artificial es hoy un terreno saturado de promesas. Abundan las cuentas que confunden entusiasmo con evidencia, que presentan cada herramienta nueva como una revolución y que rara vez muestran lo que no funciona. Bañares ha sido explícita en su crítica a la cobertura tradicional, que a su juicio oscila entre el alarmismo y la superficialidad. Su apuesta declarada es la contraria: informar de manera pedagógica y honesta, bajo la convicción de que el conocimiento empodera. Es una vara alta, y es la vara con la que corresponde medirla.
Su formulación sobre la tecnología que enseña también evita el triunfalismo. «Es una herramienta que nos potencia», resumió a Duplos. No que nos reemplaza ni que nos salva: que nos potencia. Y sobre el efecto de su trabajo, la frase que eligió tiene menos de estadística que de constatación: «Esto me ha impactado mucho, tanto a mí como a todas esas personas que hoy están creando cosas nuevas gracias a la inteligencia artificial».
Quienes la han entrevistado coinciden en un punto: no persigue la fama. Su objetivo declarado es seguir educando y colaborando para cerrar la brecha tecnológica en América Latina. Casi una década después de aquellos primeros videos caseros, el método sigue siendo el mismo: aprender algo, desarmarlo y explicarlo hasta que se entienda. La diferencia es que ahora, al otro lado, hay cientos de miles de personas tomando notas —y una mesa gremial donde lo que diga queda en actas.
Por qué importa
Chile discute en el Senado cómo regular la inteligencia artificial mientras la mayor parte de la población todavía no sabe usarla. Quienes traducen esa tecnología al lenguaje común influyen tanto en su adopción como quienes la programan, y cuando además ocupan un cargo gremial, sus definiciones entran al debate regulatorio.
Contexto
El proyecto que regula los sistemas de IA ingresó al Congreso en mayo de 2024, adopta un enfoque basado en riesgo con cuatro categorías, fue aprobado por la Cámara de Diputados y continúa su tramitación en el Senado. En paralelo, la divulgación tecnológica en español creció al ritmo de las herramientas generativas: en ese ecosistema conviven la enseñanza rigurosa y la promesa fácil.
Qué sabemos
- Camila Bañares es ingeniera en informática, nacida en Temuco, con especialización en ciberseguridad y formación en IA con el grupo español CenteIA.
- Antes de dedicarse a la tecnología trabajó como promotora; empezó a estudiar programación en 2017.
- Es CMO y fundadora de Informatik-AI, empresa que levantó junto a un grupo de amigos.
- El 30 de marzo de 2026 fue elegida por unanimidad vicepresidenta de la CCHIA para el bienio 2026-2028.
- En abril de 2026 pidió públicamente una reconversión del talento hacia la ciberseguridad avanzada y una actualización de la Ley de IA en tramitación.
- Bajo la marca CamiDevAI acumula cientos de miles de seguidores y su contenido educativo alcanza millones de reproducciones.
Qué falta saber
- El Desarrollo no ha entrevistado directamente a Camila Bañares: todas sus declaraciones aquí provienen de entrevistas y declaraciones publicadas por otros medios.
- Las cifras de audiencia provienen de su propio kit de prensa y de reportes de prensa; no han sido auditadas por un tercero independiente.
- No es pública la estructura de propiedad, el tamaño ni la facturación de Informatik-AI.
- No hay información pública sobre los criterios con que selecciona las marcas y herramientas que muestra en sus contenidos, ni sobre cuáles de esas apariciones son comerciales.
- No consta que la CCHIA haya presentado formalmente sus observaciones a la Comisión de Desafíos del Futuro del Senado.
Perspectivas
La divulgación masiva acelera la alfabetización digital y permite que profesionales sin formación técnica resuelvan problemas reales.
La economía de la atención premia la promesa por sobre la evidencia, y el contenido patrocinado puede confundirse con recomendación independiente.
Regular capacidades que aún están cambiando puede congelar la norma en un estado tecnológico que caducará antes de promulgarse.
Fuentes
- Camila Bañares: la influencer que está cambiando la forma en que miles de personas usan la IA en ChileDocumento original
- CamiDevAI: de promotora a influencer de IADocumento original
- Cámara Chilena de Inteligencia Artificial elige nuevo DirectorioDocumento original
- Cámara Chilena de Inteligencia Artificial analiza el salto tecnológico que representa «Mythos» para la seguridad digitalDocumento original
- CamiDevAI: la influencer chilena de IA en InstagramDocumento original
- Proyecto de ley que regula los sistemas de inteligencia artificialDocumento original
- Media Kit CamiDevAIDocumento original